Periódico La Nación, 14 de diciembre de 2005
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Dorelia Barahona (izq.) y Floria Bertsch son parte de los cuentistas que publican sus obras en Espíritus locales.
Jeaninne Cordero para LN.

Hoy, a las 7 pm, en barrio Escalante, San José
Espíritus locales se apoderan de la literatura
Identidad local, "el valor agregado de los seres humanos", es eje de los cuentos Taller de la Palabra presenta su segunda compilación en un lapso de año y medio

Pablo Fonseca Q.
pfonseca@nacion.com

El libro Espíritus locales, una compilación de cuentos que pretende rescatar las identidades nacionales por medio de los localismos, se presentará hoy.

La actividad se llevará a cabo a las 7 p. m. en la Casa de la Cultura Popular José Figueres Ferrer, en barrio Escalante, San José.

Este es el segundo libro de la Editorial Lumbre, la cual nació como una forma del Taller de la Palabra para divulgar su obra.

En este taller, personas de distintas profesiones y edades se dan cita una vez a la semana desde hace una docena de años para "escribir y aprender sobre la práctica del arte de la palabra", según comentó Dorelia Barahona, una de sus integrantes.

Pertenencia. Según Floria Bertsch, una de las escritoras, la compilación "es un rescate de lugares que nos pertenecieron y a los que pertenecimos, y que atrapamos con palabras".

Distintos autores añoran en sus textos al San José que hasta hace pocas décadas los vio crecer y ahora lo describen en sus formas, colores, calles y hasta olores.

Aunque la mayoría de los textos están referidos al entorno nacional, también se mencionan espacios como Colombia y Canadá.

Además de Barahona y Bertsch, en este libro escriben Anabelle Aguilar, Janina Bonilla, Fabiola Campillo, Johanna Fernández, María Montero, Sylvia Rodríguez e Inés Trejos.

Los varones que completan el grupo son Rafael Gamboa, Vicente Gamboa, Óscar Rímola, Rodrigo Soto y Harry Wohlstein.

Un año de trabajo. El taller trabajó durante un año para que el espíritu local sea un personaje más dentro de la historia.

Algunos de los participantes no pertenecen al Taller de la Palabra y se les pidió su colaboración especial para esta obra.

La colección a la que pertenece Espíritus locales se llama Nuevas especies -que también editó hace año y medio Cuentos primitivos- porque en ella intervienen mayoritariamente personas que no han tendido una gran experiencia en las letras.

"En el taller aprendemos que la creación literaria es fruto del trabajo más que de la inspiración. Las palabras son elementos de artesanía que llegan a comunicar algo en particular, pero para ellos hay que trabajarlas", complementó Barahona.

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